Una muestra por favor!!!
Recuerdo que fue a los doce años que visité por última vez a un médico, claro, si no incluimos a los dentistas, ya que a ésos sí que los visitaba a menudo.
Lo que no recuerdo con exactitud fue la última vez que me sacaron sangre, aunque es seguro que la fecha data de antes de los doce años... Hasta estos días....
Fue una gran sorpresa para mi; estaba de visita donde una nutricionista endocrinóloga y de buenas a primeras vi como marcaban con mi nombre un tubito y me dicen que me haga el análisis de las tiroides, asustadísima me lleve la mano al cuello como por instinto, y la enfermera me dijo que no me iban a agujerear el cuello, que no me preocupara, que sólo me iban a tomar una muestra de sangre (cosa que no me alivió nada).
Me condujo al laboratorio que quedaba a tan solo unos pasos de la sala de espera y me indicó donde sentarme. ¡Oh cielos! las rodillas me comenzaron a fallar de inmediato, me senté en una gran e intimidante silla blanca con un brazo movible y esperé impaciente a la enfermera.
Me sonrió, y al verme toda blandita y vuelta un disparate me preguntó:
-¿Que te pasa?
-¡Ay! ¡Es que tengo mucho tiempo que no veo una aguja!!!
-¡Pues la vas a ver!- Respondió divertida.
Me probó un brazo y luego me dijo que le mostrara el otro. Lo miró detenidamente y exclamó con tono triunfal: -¡Ese es!
Procedió a ahorcarme el brazo con una gomilla y me dijo que cerrara el puño con fuerza. Yo traté de hacerlo pero las fuerzas me habían abandonado y los nervios no me dejaban hacer nada. Lo intenté varias veces hasta que me dijo que así estaba bien. La ví cojer el algodón y pensé que me iba a dar un patatus. Luego sacó la jeringuilla y mis sentimientos cambiaron de un patatus a una muerte declarada... Cerré los ojos y sentí tremendo puyon... Ay, ay, ay... Abrí los ojos nuevamente y todavía la tenía allí... pero la sacó. Un chorrito de sangre salió disparado de mi brazo lo que agravó mi situación...
La enfermera se burló de mi cobardía mientras me ponía la curita. Yo ya estaba totalmente desubicada, creo que esos 3 cc de sangre eran demasiado importantes ya que me dió tontera y salí disparada como alma que lleva el diablo... Y con las rodillas como de gelatina me tuve que devolver a buscar algo que la enfermera me decía.
Ayer (un día despues), mi hermana menor me quitó la curita, lo que fue tremendo lío porque me pareció como que me estaban sacando sangre otra vez... Y volví a ablandarme...
Aun siento el puyón, el brazo me duele, y cada vez que recuerdo como fue todo, otra vez me siento desmayar, las piernas se me aflojan y oigo la voz de la enfermera que me dice "Pues la vas a ver".
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Jajajajajja XD
Comentarios
SparoHawk
feb 10, 2006
Brrrr, que experiencia xD. Yo también le tenia miedo a las agujas, en especial a la de los dentistas xD